¿Qué es y por qué triunfa el #BlackFriday?

Si hay algo en lo que los norteamericanos son expertos (incluso en la era de Trump) es en el marketing y en exportar su estilo de vida. Precisamente, el Black Friday nació en Norteamérica como el día en el que se da inicio a la temporada navideña de compras. Eso teniendo en cuenta que allí se celebra Acción de Gracias el cuarto jueves del mes de noviembre y, al día siguiente, la gente suele ir a las tiendas a comprar regalos como inicio de la Navidad.

La cuestión es que el volum de ventas era tan sumamente grande que muchos negocios con pérdidas (lo que en contabilidad se matiza en color rojo), pasaban a tener un balance positivo, que aparece de color negro en los libros de cuentas. Esto hizo que se popularizase el término “Black Friday” que todos conocemos, y fuese evolucionando hasta lo que es hoy: una vorágine de compras algo desquiciada y extremadamente popular.

Los números hablan solos: durante el Black Friday de 2014 se facturaron en EE.UU más de 11.500 millones de dólares, mientras que en 2015 se sumaron unos 10.400 millones de dólares; la bajada se debió a la devaluación del dólar, pero aun así las cifras son espectaculares.

Pero ¿qué es lo que tiene de especial el Black Friday? ¿Acaso no existen otros periodos de rebajas?

Sí, es cierto que a lo largo del año tenemos otras (muchas) fechas en las que es costumbre realizar descuentos pero… nunca son tan grandes como en el Black Friday. Para situarnos en un contexto más concreto:

Las “rebajas” suelen comenzar con una media del 20 al 30% de descuento, pero a veces es importante esperar. Y es que al final de las mismas encontramos descuentos que pueden ir del 50% al 60%, o incluso a veces hasta superarlos.

Así que el Black Friday parte directamente con descuentos del 30-40% yendo hasta el 70-80% y no sólo en ropa, sino sobre todo en productos de electrónica. ¿Quién se puede resistir a una videoconsola rebajada de 400 a 220€? ¿Y a una TV de 650 a 300€?

 

El Black Friday en España arrasa

Sólo hace cinco años que los primeros comercios españoles se apuntaron a la moda del Black Friday (a nosotros nos gusta apuntarnos a un bombardeo), y su éxito fue tal que ahora incluso los comercios minoristas se apuntan a lo de ofrecer fuertes descuentos durante estas fechas.

Los pioneros en España fueron las grandes plataformas de venta online; tiendas como mytelecom han hecho del Black Friday una fecha distintiva y reconocible que todos queremos celebrar. Los consumidores disfrutan de los grandes descuentos y, en un sólo día, los comercios pueden ver como su cuenta de resultados pasa de negativo a positivo. Además ¡el volumen de ventas va en aumento! Tiendas online como Amazon, que vendieron 370.000 artículos el año pasado, tienen previsiones de duplicar su propio récord en 2016.

De toda la avalancha de ofertas, nada se pueden comparar a las rebajas del Black Friday de mytelecom y del resto de tiendas online. No es nada raro que haya clientes que se esperen hasta las 00.00 para estar presentes en el momento en que se da el pistoletazo de salida a las ofertas, y así no perderse nada. ¡Las páginas web llegan a colapsarse!

Es cierto que todavía nos encontramos por debajo de la media europea, pero se están haciendo grandes avances en cuanto a la presencia que tiene la venta online en los hogares, así como el número de conexiones móviles a Internet a nivel particular. Pero seguro que esto no le parece nada raro a nadie teniendo en cuenta que todos vamos pegados a los smartphones día y noche…

El futuro de las compras por Internet y de fiestas como el Black Friday se irá viendo a medida que los nuevos dispositivos se ajusten a las necesidades de los consumidores y de los comercios. Si los teléfonos móviles están reemplazando a los ordenadores eso significará dos cosas: la primera es que el transporte público parecerá la Bolsa con tanta compra-venta y la segunda es que el número de apps específicas para la venta aumentará exponencialmente. Comprar será mucho más cómodo y eventos como el Black Friday se irán reciclando aun manteniendo su espíritu original.

 

¡Bienvenidos al futuro!